martes, 25 de septiembre de 2012

Capítulo 6: Atardecer en el prado

-Sabes que no.. ¿Por qué lo dices?- admito, que la pregunta me llegó de sopetón. No la esperaba.
-Solo preguntaba, cómo cada vez que pronuncian su nombre te sale una sonrisa estúpida pues...- pero antes de que pudiera acabar, ya estaba hablando yo.
-¿Qué? mentira.
-Admítelo, es amor lo que sientes por Styles...- él seguía en sus trece, que no joba, no me gustaba Harry.
-¿Amor? ¿Qué es amor? amor no es sentir mariposas en el estómago, es sentir una carrera de unicornios en tu interior....- Reímos.
-Pero eso duele...-me limité a asentir. - ¿Tú teoría es que amar duele?
-Exactamente eso, ni yo lo hubiera dicho mejor- no soy experta en el amor, de echo han sido pocas veces las que lo he sentido, por no decir una...

Empecé a caminar en sentido contrario al que debiera ir... dejando a Liam allí, en la puerta del pequeño instituto de Londres, donde nada importaba más que tu aspecto físico y el culo que tenías. Mientras caminaba, notaba como la garganta se encogía y se secaba. Las ganas de llorar por tantos recuerdos ya eran inevitables y las primeras lágrimas hacían su aparición por mis ojos color cielo.
No importaba donde iba, aunque tampoco lo sabía... ni tampoco sabía si sería capaz de llegar a casa después... pero repito, en ese momento nada importaba. Los recuerdos invadían mi mente. Mis padres abrazándome la mañana de su muerte, el día en que besé a Harry por primera y última vez... en aquel prado, ese prado que ahora mis pies pisaban. Inconscientemente mis pies me había conducido allí, a aquel prado lleno de flores y césped alto.
Me dejé caer sobre la hierba, sintiendo como los verdes tallos me hacían cosquillas por todo el cuerpo. Me encontraba tumbada, mirando las nubes y los pequeños pájaros que las atravesaban. Haciendo vertiginosas piruetas en el aire unos entre otros, jugando a gato y al ratón, con sus melodiosos cantos. Estaba tan ensimismada en mis pensamientos, que siquiera me dí cuenta de que una figura tapaba el sol.
Las lágrimas aún caían por mis ahora sonrojadas mejillas... parece que él tampoco había olvidado este lugar.
Tan solo hay algo que tengo claro, Liam no tiene razón, no amo a Harry Styles. No, tan solo quiero recuperarle, quiero volver a tenerle como mejor amigo, tal y como era antes. Empezando de cero, y por supuesto, volver a enamorarme. su voz me devolvió de nuevo al mundo real, que últimamente estaba alejándose de mi enfrascada cabeza.

-¿Por qué lloras? - ¿Qué esperaba que le dijese? ¿que lloraba porque le echaba de menos y no aguantaría ni un día más sin él? no Amy, ya no tienes 3 años. ¿Que quiero de nuevo su amistad? no, de nuevo, no me convence.
-Nada... no te preocupes- No contestó, creo que le impactó mi respuesta. No eran gritos, ni insultos.
Observé cada unos de sus movimientos posteriores, se acercó un poco más y se sentó a mi lado mirando hacia la nada. No hablábamos. Esto empezaba a ser ridículo. Si no lo decía él, sería yo quien diera el paso. Justo se levantó y casi comenzaba a irse cuando le interrumpí.
-Te hecho de menos, Styles- se giró y me miró. Esbozó una pequeña sonrisa al suelo.
¿Quien sonríe al suelo? Harry, Harry lo hace. Me acuerdo que eso fue lo que le dije a un niño que se metía con él en primaria. Fue gracioso, por mi culpa fue el tema de conversación unos días. Ya sabéis, de todo se habla cuando eres pequeño. Yo, por otro lado, adoraba la forma en que deleitaba al suelo con su sonrisa.
Tenía su mirada clavada en mi, esta vez serio. Entonces mee sumergió entre sus brazos, haciéndome sentir bien conmigo misma, protegida, escondida del mundo. No podía verle la cara, pero estoy segura de que tenía los ojos cerrados. Siempre decía que los mejores abrazos se dan con los ojos cerrados. Amaba sus abrazos. Acercó sus labios a mi oído para después susurrar un suave:
-Y yo a tí pequeña... - que se llevó el viento...




-------------------------------------------------
Hola mis awsomes unicorns! espero que os guste este capítulo, que me lo he trabajado. Aprovechando que tenía tiempo libre, me puse a escribir un poco. Veréis, hasta este finde los más seguro es que no suba de ninguna de las 2 novelas, pero puede ser que mañana me de la vena y escriba otro. PD: debería estar estudiando Química. :I un beso y lo dicho: Comentadme en el blog y decidme que os pareció este capítulo. :)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Capítulo 5: El misterioso sueño


-Amy, amy, despierta, que te has quedado dormida- abrí lentamente mis ojos para ver quien era capaz de despertarme. Era Liam y estaba en su sofá.
-Oh vaya, lo siento… - entonces fui cuando caí. LO DE LA CARTA HABÍA SIDO UN SUEÑO! Menos mal, sería muy precipitado. –esto… ¿Qué hora es?
-Pues serán las 12 o así…
-¿DEL MEDIODÍA?- miré por la ventana- ah no, de la noche JAJAJA
Reímos.
-¿Te vas a quedar o te vas a tu casa?- me preguntó, aún sonriendo.
-Pueeeeeeeeees, no quiero molestar, así que me voy.
-Tampoco molestabas, pero bueno.
-Si m muero te llamo- reímos de nuevo.
-Mejor quedate, así me haces compañía, ya sabes, por si me muero yo…- Le miré con picardía.
-Vale, vale, me quedo, no vaya a ser que venga un duende malvado y te raje de madrugada- le dije bromeando, pero el puso una cara de horror (obviamente de broma) que me empecé a partir de risa en el suelo.
-Pues ahora por asustarme duermes conmigo!
-Si claro, si tu lo que querías era dormir conmigo, no me lo niegues- Empezó a decir que no mientras asentía con la cabeza. Y fue entonces cuando solté una estrepitosa carcajada. –Anda tonto, que tengo sueño, vamos.
-Okilidokilii!
-¿Qué?
-Que vamos a dormir ya- rió.

Subimos a su habitación y pensé en que no tenía pijama.

-Eeeh Liam, no tengo pijama aquí.

Corrió hacia su armario y sacó una camiseta.

-Esto valdrá- yo torné los ojos, la cogí y me metí al baño.

Cuando salí me metí en la cama con Liam, quien ya estaba allí. Le dí la espalda y a los pocos segundos unos brazos rodeaban mis caderas. Era una sensación inexplicable la que recorría todo mi cuerpo, pero me gustaba, así que lo dejé estar y me dormí profundamente. Soñé de nuevo con la escena de la carta, parecía muy real, pero a la vez parecía un sueño…bueno, es que era un sueño. Fue lo único que soñe en toda la noche, una y otra vez. ¿por qué siempre se repetía el mismo sueño?

Desperté temprano, supongo que cansada de soñar siempre lo mismo. Miré el reloj. 8 en punto de la mañana y Liam no estaba a mi lado. Que raro…. Espera…. ¿HOY ERA LUNES? Mierda mierda mierda. Bajé con su camiseta por las escaleras todo lo rápido que pude. Crucé la calle y entré en mi casa. Me vestí y eché a correr al instituto. Puto Liam, se la va a cargar. Entré en la clase de Inglés (la cual veía absurda ya que estabamos en Londres)  y me senté en mi pupitre. Vi cómo Liam se reía por lo bajo. Tan solo había llegado 5 minutos tarde, que la profesora no dio importancia. Cuando llegamos al cambio de clase, le cogí por la espalda antes de que se fuera.

-¿Se puede saber por qué no me has despertado esta mañana?
-Es que se te veía muy mona… y además, quería ver como entrabas como una loca a la clase- rió.

Me limité a darle un empujón sin fuerza en el hombro. Y fuimos a las demás clases. Hoy, milagrosamente, no me castigaron ni una hora. Nos dirigimos a la salida y cuando estaba ya en la puerta del instituto, una chica se chocó conmigo haciendonos caer a las 2.

-Eh, ten más cuidado! – le dije sin mirarla, levantandome, y ayudandole a levantarse también. – Espera, yo sé quien eres… ¿te llamabas Juliett?- era la chica del parque, y por lo que Harry me dio a entender, se llamaba Juliett…

-Si, soy yo- me dijo sonriente. -¿Tú eres la famosa Amy?
-Amy sí… famosa…no- reímos.
-Si, famosa, porque cuando corté con Harry era porque no dejaba de hablar de ti y..
-Espera espera.. ¿qué el chulito de rizos no deja de hablar de mi? Pues me alegro de que alguien me ponga verde a mis espaldas y eso..
-Ah no no, si era más bien lo contrario, bueno, que me tengo que ir, a ver si nos vemos más a menudo- y se fue. Si quería verla de nuevo, creo que tenemos muchas cosas que contarnos….OSTIA, LIAM!            Ya no me acordaba de que estaba aquí!

Le miré pidiendo perdçon con la mirada, y el miró hacia otro lado como para quitarle importancia. Empezamos a hablar y desde luego, vaya preguntas que me hace.

-Te sigue gustando Harry, ¿Verdad?






 ---------------------------------------------

Siento haber tardado tanto en subir, y siento que este capítulo sea tan mierdas! Por otro lado, lo de la carta, estareis flipando o algo ¿no? es que pienso que fue demasiado precipitado y eso... de todas formas, haré una encuesta, y a ver que sale jijiji podreis ir cambiando vuestro boto, a medida que vaya subiendo capítulos. os quiero señorritas! espero vuestros siguientes! y a ver si alguna me comenta en el blog, que se queda solitario! hahahah 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Capítulo 4: Boulevard of broken dreams ♥

El resto de la semana pasó peor de lo que creía. Liam no me dirigió la mirada en ninguna clase, no se asomó a la ventana para hablar conmigo, siquiera para pedirme los deberes del miércoles, día en el que no fue a clase. Sobre Harry, bueno, no había insistido en hablar conmigo de nuevo. Me lo había cruzado un par de veces, pero tan solo eran cruces de miradas.
Hoy, sábado, me encuentro tumbada en la cama con la música especialmente alta. Escuchaba música deprimente, llevo toda la semana haciéndolo. Welcome to my life, boulevard of broken dreams... etc 
Decido dejar de sufrir de una vez, lo estoy pasando mal. Liam no tiene la culpa de nada, es que yo soy una idiota. Bajo las escaleras con decisión. Salgo por la puerta de mi casa y doy unos cuantos pasos hasta estar frente a la suya. Toco. Una y otra vez. No hay respuesta. ¿Dónde estará? ¿y si no me quiere abrir? no, él no es así, seguro que antes lo hablaría. Intento convencerme a mi misma. Vuelvo a mi habitación suspirando y esta vez me paro frente a la ventana. Observo hacia la habitación de Liam. Entonces me doy cuenta, está ahí. Toco a su ventana insistentemente y sin mucho esfuerzo, pues ya sabéis que su ventana está pegada a la mía. Veo que gira su cabeza y me mira. Aunque hace justo lo que yo esperaba que no pasara. Vuelve a girar la cabeza. Está pasando de mi. ¿Me lo merezco? si, por imbécil. Es lo único que suena en mi cabeza. 

My shadow's the only one that walks beside me 
my shallow hearts the only thing that's beating 
sometimes i wish someone out there will find me
til then i walk alone 
I'm walking down the line 
that divides me somewhere in my mind 
on the border line of the edge 
and where i walk alone 
Read between the lines what's 
fucked up and everything's all right 
check my vital signs to know i'm still alive 
and i walk alone 

(Mi sombra es la única que camina a mi lado
Mi profundo corazón es lo único que late
a veces deseo que alguien ahí fuera me encuentre
mientras camino solo. 
Voy caminando por la línea
que me divide alguna parte de mi mente
en la linea de la frontera de esta era por donde camino solo. 
Leer entre líneas lo que hay jodido y lo que está bien. Revisar mis signos vitales
para saber que estoy vivo...y camino solo) 

No sé por qué, pero la letra de esta canción se me viene a la mente. ¿estoy realmente sola? si, ahora mismo sí. Cuando ayer llegué a casa, descubrí que mi hermano se ha ido 3 días de viaje con una novia que se ha echado. Mi único amigo, como ya he dicho varias veces, pasa de mí. Si, definitivamente estoy sola.  Camino hacia mi escritorio donde cojo un papel de una libreta. Lo parto por la mitad torpemente y con un rotulador negro escribo: I need to talk. (necesito hablar) 
Le pego 4 trozos de cinta adhesiva ( es lo único que encuentro) por las esquinas y me acerco a mi ventana abierta. Estiro un poco el brazo y le pego el trozo de papel en su ventana, de forma que lo pueda leer. De nuevo, pongo mi música lo más alto que  puedo y a pleno pulmón, empiezo a cantar. Me dejo llevar, empiezo a dar vueltas mientras canto  por mi habitación, pero gracias a mi torpeza, acabo tirada en el suelo con un dolor horrible de tobillo. No es nada, a los pocos minutos se me pasa.
¿Alguna vez has querido gritar: QUE SE PARE EL MUNDO, QUE ME BAJO! ? pues eso es lo que quería hacer yo ahora, desaparecer. Y.. de nuevo, Pienso que quizás siempre acabe haciendo un drama dde todo, quizás lo exagere a un nivel demasiado alto, quizás debería dejar que él pensara lo que quiere hacer... y vuelvo a repetir, demasiados quizás. ¿Por qué tiene esta vida tantas dudas? AG. Me tumbo en la cama bocabajo y  grito. No se me escucha ya que las sabanas chocan contra mi boca y paran el ruido. Cuando me duele la garganta de tanto gritar ''lo sientos'' vuelvo a ponerme en pie. Me adentro a mi cuarto de baño y si, decido que ya es hora de una ducha relajante. Mi música, sin ella no vivo. Suena despacio y flojito a la par que una cascada de agua caliente desciende por mi desnudo cuerpo. Me dejo caer sobre el suelo de mi bañera, que ya está llena. Suspiro repetidas veces liberando así mi estrés. Mucho mejor. Permanezco allí dentro al rededor de una hora, hasta que noto que mi dedos estás avanzadamente arrugados. Salgo y me seco parsimoniósamente. Sonrió, he conseguido el efecto de paz que deseaba. Esta vez, mucho más decidida que antes, vuelvo a bajar las escaleras y repito la misma acción que esta mañana. Toco a la puerta de la casa de Liam. Esta vez solo me hizo falta tocar 3 veces hasta que abrió la puerta. Nuestras miradas se clavaron. No me lo pienso 2 veces. Avanzo hacia él y le abrazo.  Él tarda unos segundos en devolvérmelo, supongo que no se lo esperaba o... puede que no supiera que hacer. Noto que apoya su cabeza sobre la mía lentamente. Después deposita sus labios sobre ella delicadamente y por ultimo, nos separamos. Me mira, sonrie, y de nuevo me vuelve a abrazar. Echaba de menos esos abrazos tan suyos. 

-Yo.... lo siento....de alguna forma te culpaba por no querer aceptar mi propia realidad, lo único que hiciste fue abrirme los ojos, Harry no me necesita- susurro aún en sus brazos. 
Entonces él se separa de mí y me cogió por los brazos para captar mi atención. Hace que le mire a los ojos. 
- Eh, que encontrara a otra persona no significa que ese chico no te necesite- me dice. 
-Esto... da igual, dejemos ese tema aunque sea un día ¿amigos?
-Amigos. 
*Narra Liam*
Amigos, duele escucharlo. He estado  toda esta semana fingiendo estar enfadado con ella ¿qué por qué? pues estaba pensando una manera bonita de decirle que le quiero. Que estoy enamorado de ella. Si, lo estoy. Escuché cómo tocaba el timbre por segunda vez en el día. Cogí un folio y escribí algo en él. Después corrí hacia su ventana y lo pegué allí. De nuevo, bajé corriendo las escaleras y abrí la puerta. Se supone que estaba enfadado, así que no la recibí con la sonrisa que me hubiera gustado. Amigos. No puedo dejar de darle vuelta. ¿por qué solo amigos? más que amigos, si, suena mejor. 
*Narra Amy*
Estuve un rato en casa de Liam... ¿dónde estará su tía? da igual, mejor que no esté. Llegué a casa para la hora de comer. Pasta, rápido y fácil. Después me tumbé a ver la tele.  No recuerdo el punto exacto de la película en el que me quedé dormida. Pero cuando me desperté ya eran casi las 11 de la noche. Subí a mi habitación, ya que a pesar de la larga siesta, aún tenia sueño.  Me desvestí y me puse el pijama. Me acerqué a cerrar la ventana. 

 ¿Qué es esto? había una nota pegada en ella. olía a rosas. Reí por ello. que cursi, pero me gustaba. la abrí y me quedé muda. 

'I LOVE YOU' Liam Xx 

¿QUÉ? pero... ¿qué? no..no no lo entiendo... ¿Li-liam me quiere? ¿está enamorado de mí? no Amy, no confundas. Seguro que se refiere como amigos... OH venga Amy, tú sabes que se refiere a algo más que amigos... ¿verdad? 



----------------------------------------
Hola lectoras ^^ Bueno, espero que os guste. Sé que a penas hay diálogos y eso, pero bueno, que no tengo mucho tiempo y no me puedo enrollar.... que aun no he hecho la tarea xDDD Os quiero ^^



sábado, 15 de septiembre de 2012

Capítulo 3: Swag is for boys, Class is for men.

Por fin domingo, creo que es el único día de la semana en el que me puedo relajar sin que nadie me moleste. Me levanté y me vestí. Bajé a la cocina y me preparé un buen desayuno. Acto seguido, volví a subir las escaleras y de nuevo, me metí en la cama. Si, se llama aprovechar la mañana, notese el sarcasmo. Cuando me desperté, ya era la hora de comer. Cogí mi movil y tenía 3 llamadas perdidas. 1 de Liam y 2 de un número desconocido. Llamé primero al desconocido. Cuando la voz sonó al otro lado la reconocí al instante, pensé en colgar, pero creo que deberia rebajarme un poco. 
-¿Para qué me llamas y qué quieres?- si, esto es un buen comienzo. 
-para qué me des una explicación. 
-¿Explicación? ¿de qué? Harry, ve al grano. 
-Le dijiste a Juliett que esperabas que me doliera que me dejara. ¿Por qué te interesa tanto que yo sufra? - me lo dijo calmado y con un suspiro al final. Extraño. Normalmente me gritarían o algo así. 
-Para que sufras lo que yo lo hice y que sepas como me sentí. ¿contento? pues adiós. 
-No, espera- colgué. imbécil, no entiendo qué quiere de mí. Mi móvil volvió a sonar. 
-¿QUÉ QUIERES?- dije bastante alto. 
-Eh, tranquila gatita, no me arañes. 
-Lo sientoo Liam, parece que os habeis puesto de acuerdo en fastidiarme mi domingo de reposo.
-¿Reposo es estar todo el día en la cama?
-exacto- reímos. - bueno ¿por qué pertubas mi reposo?
-Pues para que vayamos a dar una vuelta. 
-Ni lo sueñes, me duelen lo pies.
-No, a ti lo que te duele es el orgullo, que te has dado cuenta de que ese tal Harry se ha echado novia y ha ido capaz de olvidarte.- colgué, vale, tenía razón, pero ¿por eso me lo tenía que decir ahí cómo si no me afectara? pues no, porque si que me afecta. 
Me eché bocabajo en la cama y unas pocas lágrimas empezaron a resbalar por ellas.  De nuevo, el maldito móvil volvió a sonar. Miré la pantalla. Número desconocido. Era el mismo que antes. No lo cogí. Sonó repetidas veces, hasta que se dio por vencido. 
Prácticamente no hice nada en todo el día. Nada interesante. Al día siguiente me levanté más temprano. Me vestí, desayune y salí por la puerta rezando por que Liam no me estuviera esperando. No lo estaba. Caminé rápido hacia el instituto y me adentré por los pasillos. Cómo era temprano, no había nadie en las clases...yo tampoco sería una excepción. Me paré en mi taquilla y cogí los libros de la primera clase, Filosofía. Al final, no me dí cuenta y e tiempo se pasó rápido. Quedaban 5 minutos para que la clase empezara. Mierda. Empecé a caminar rápido por los pasillos de aquel maldito lugar y cuando estaba casi en la puerta de mi clase me choque con alguien. Me levanté del suelo rápido y cogí mis libros. 
-Eh, lo siento, fue mi culpa...- dije sin siquiera mirar quien me había tirado al suelo. 
-No, yo no miraba por donde iba..-esa voz. Inconfundible. Levanté la mirada y vi ese pelo rizado que antes me traía loca y ahora tan solo me daba angustia. 
-Si, es verdad,fue tu culpa- le fulminé con la mirada y me dispuse a andar. Noté que m metió un papelito en el bolsillo del pantalón. Lo saqué. 
`En nuestro prado, esta tarde a las 19:00. Tenemos que hablar...Por favor´
Ni hablar, arrugué el papel y lo tiré en la primera papelera que me crucé. Por fin entré en clase. Miré mi reloj. 10 minutos tarde. ¿tanto tiempo había perdido con Harry? 
-Señorita Brooks llega tarde- me dijo el profesor de Filosofía. 
-Si, lo siento, es que mi abuela está enferma y la hemos tenido que llevar al hospital, no era grave, pero ya sabe, quien sabe lo que le podría pasar- mentí. 
-Bueno, por esta vez pasa, sientese- sonreí falsamente al profesor y me senté en mi sitio. 
Quizás debiera haberme quedado fuera, El asiento de Liam estaba justo a mi lado. Al principio pasó de mí y yo de él, pero empezó a preguntarme que por qué no le esperé esta mañana y que le había molestado. No le contestaba. 
-Oye, ¿estás enfadada conmigo? si es por lo de...
-¿QUIERES DEJARME DE UNA PUTA VEZ EN PAZ?- Le grité y me arrepentí al segundo. El profesor me miraba enfadado por interrumpir su clase. Los alumnos se callaron todos de repente, menos 2 o 3 que se reían. Liam...Bueno, el bajó la cabeza, estaba dolido, se lo notaba. 
-Señorita Brooks, Salga de clase ahora mismo. 2 horas de castigo esta tarde después de las clases. 
-¿Por qué 2? - dije indignada. 
-Por usar tacos en una clase e interrumpir esta. 
-Menuda mierda- me desafió con la mirada- imbécil, le susurré a Liam mientras me levantaba de mi pupitre y salía de clase. 
Caminé por los pasillos con pesadez hasta que llegué al aula de castigo. Aqui solo tendría que estar hasta que acabase la primera hora. Después me iría a las demás clases y por último, volvería aquí a pasar mis 2 horitas de castigo. yupi. Me senté en  la última fila, al lado de la ventana, me hacía sentir libre. Cuando por fin acabó esa maldita hora, el profesor que había me indicó que me fuera ya que era la única  que había allí. (normal, no suelen castigar a demasiada  gente en la primera hora) Fui a todas las clases. No presté atención en ninguna de ellas y al final acabé con una hora más de castigo. 3 horas. Bien. Saldría de allí a las 6 de la tarde -.- 

De nuevo, me dirigía por los pasillos hacia el aula de castigo. Cuando entré, me sorprendió la poca gente que había. Fui pasando la mirada por cada uno de ellos. En la primera fila había una chica de primero de la ESO que parecía no haber matado una mosca, en la segunda, un chico de segundo al que no había visto nunca. Fui a sentarme en el sitio de esta mañana, ultima fila pegada a la ventana. Me dí cuenta de que estaba ocupado. Mierda mierda mierda. ¿Qué hacía él aqui? ag.  Me puse en la misma fila, pero en la otra punta. Saqué mi móvil y empecé a hablar con mi hermano por whatsapp, bueno, solo le dije que llegaría tarde. 

-Señorita, aquí no puede usar el móvil, a menos que quiera 2 horas de castigo- me dijo el profesor encargado de esa hora. 
-Ya tengo 3, me da igual tener que estar hasta las 8 aqui- bufé. 
-Vale, pues hasta las 7 aqui. 
-Genial- recordé la nota de esta mañana, miré a Harry, que ya se había dado cuenta de que no tenía pensado ir. agachó la cabeza y yo seguí con el móvil. No me dijo nada más el profesor.  Me llegó un mensaje. 
'En serio, necesito hablar, Harry' 
'Que pena, comprate un peluche y habla con él' 
'en serio, por favor' 
yo suspiré y le miré. Me estaba mirando con su móvil en la mano.  Me susurró con los labios un por favor. 
'está bien... ¿cuando? no hagas que me arrepienta' 
'Gracias :) cuando quieras, seguramente el profesor este se vaya después de la primera hora con los otros 2 niños esos, yo tengo 2 horas y tú 4, así que estaremos solos' 
'genial' 
Le volví a mirar y me sonrió, yo sonreí y negué con la cabeza. Idiota, cree que le voy a perdonar.  Me llegó otro mensaje. 
'Por cierto ¿ qué has hecho par estar aqui?' 
'Las 2 primeras horas, me pelee con Liam en medio de una clase. La tercera pasé de una profesora y le falte al respeto y la cuarta ya la sabes... '
'oh, ahora te castigan por cualquier cosa'
Reí ante ese mensaje y guardé mi móvil. no sé por qué  le había contestado, si tampoco es que le importe.  La primera hora se me pasó bastante rápido. Tal y como había icho Harry, la chica de primero y el de segundo se fueron. 
-Bueno, yo me voy, espero que no incendien el colegio y que no se vayan, en seguida viene otro profesor - nos dijo el profesor de turno cuando se fué. 
Me levanté y me senté al lado de Harry. Los 2 sabíamos que no iba a llegar otro profesor, siempre es igual. 

-Tú dirás- le dije, con mi seriedad de siempre. 
-Pues, esto, yo... es que verás. Quiero que volvamos a ser amigos... y que sepas que siento haberte dejado tirada... es que... no sabía como iba a poder ayudarte, así que  pensé que lo mejor sería alejarme de tí para no hacerte daño... 

Me levanté y salí de la clase. nadie me echaría en falta. No quería seguir allí. ¡Lo hizo para no hacerme daño? no, eso es una excusa para que le perdone... nadie se aleja de una persona cuando esta le necesita ''para no hacerle daño'' ¿verdad? quizás es verdad, quizás es otra mentira... Quizás solo busca apoyo ahora que su novia le ha dejado.. demasiados quizás.... ¿por qué tenía que pasarme todo a mi?




-----------------------------------------------------
Hooola cielotes <3 ¿sabeis qué? MEC. no, que es broma jijijiji, decía que espero que os guste y que he estado media tarde haciendo esto :P OS quiero demasiado ¿sabeis? ^^ un beso! 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Capítulo 2: No, no son mariposas.

¿Es posible que en un día y medio te enamores de una persona? ¿O quizás sea que cómo nunca he tenido verdaderos amigos, no sé diferenciar entre 'amistad' y 'amor'? Oh, ¿pero en qué piensas Amy? basta ya de rallamientos de cabeza, que en eso eres experta.
Levanté la cabeza y miré a Liam, quién se había puesto ya la camiseta y me miraba esperando a que reaccionara.
-Esto... ¿nos vamos? - me propuso.
-No, me gusta tu casa, me quedaré de por vida- reí- anda, vamos.
Salimos de su casa y comenzamos a caminar en silencio. Hubo un momento en los que nuestras mano se rozaron, y el silencio empezó a ser bastante incómodo.
-Bueno ¿y dónde dices que vamos? - me preguntó Liam para romper un poco la tensión.
-Pues, no lo sé. Yo dije que iba a dar una vuelta, pero no planeé dónde.
-Hum, guay. Pues caminemos entonces- me dijo sonriendo. No pude hacer otra cosa que sonreir yo también.
-¿sabes? me gusta la forma en la que sonríes.
Oh dios, ¿qué es esto que siento en el estómago? mariposas desde luego no son. Creo que me estoy mareando. No me gusta esta sensación.
-¿mi sonrisa? ¿pero tú la has visto? si es horrible...- contesté.
-y tú eres tonta.
-Jo, ya es la segunda vez que me llamas tonta, al final me lo voy a creer- dije riendo.
Y así, como quién no quiere la cosa, me abrazó. No sé cómo reaccionar, nunca he tenido tanto abrazo en 2 días. Y menos de esta forma.
Seguimos caminando hasta que llegamos a un parque enorme. Nos sentamos en un banco. Escuchamos el llanto de una niña pequeña que se había caído y corrí en su ayuda.
-¿Estás bien pequeña? ¿dónde te has hecho daño?- dije arrodillándome a su lado.
La niña señaló su brazo y solo tenía un pequeño raspado. Levantó la cabeza y me miró con los ojos llorosos. Oh no, yo sé quien era esa niña.

FLASHBACK

fuí a casa de mi mejor amigo. Cuando toqué el timbre una niña pequeña, de unos 5 años me abrió la puerta.



-Hola lucy ¿está tu hermano? 
La pequeña asintió y echó a correr. Pronto apareció agarrada de la mano de su hermano, sonrientes los dos. Volvió a desaparecer dejándonos solos. 
-Anda vamonos antes de que vuelva- dijo. 
Fuimos hasta una pradera con flores blancas por todos lados. Era algo así como nuestro lugar, siempre íbamos allí a relajarnos. 
Yo me tumbé en el pasto verde y Harry se tumbó a mi lado. Giré mi cabeza para mirarle y me encontré con sus ojos verde esmeralda. Sonreímos. Definitivamente me gustaba este chico. Hoy era el cumpleaños de mi Hermano, así que debía volver pronto a casa. Harry me puso una mano en la cintura atrayéndome hacia él. Estábamos muy muy cerca y mi corazón latí a mil por hora hasta que me besó. Se paró el tiempo, o eso em parecía a mí. Nos separamos sonriendo. 
-¿y esto? - le pregunté. Nunca pensé que podría gustarle. 
-Te quiero.
-Y yo a tí. 
Mi móvil comenzó a sonar y yo torné los ojos. Era mi hermano Zayn. Me levanté y se lo cogí. A medida que iba hablando, una lágrima caía detrás de otra. Noté unas manos en mi cintura y un beso en la mejilla. Supongo que notó que estaban húmedas, porque se separó y se puso delante de mi. Colgué el telefono y me tapé la cara. No quería que me viera llorar. Él solo me apretó contra sus brazos fuertemente y yo empecé a llorar desconsoladamente. 
-Pequeña ¿qué ha pasado?- me preguntó aún abrazandome. 
-Han....han...- lloraba más aún, pero cogçi un poco de aire- Harry, han asesinado a mias padres- le dije mirandole a los ojos. Él me apretó más contra él. 
-Lo siento mucho, en serio. 
-Prometeme que no me abandonarás nunca- no sé por que, pero salió mi lado ñoño de mi.
- Lo prometo. 
FIN DEL FLASHBACK. 
¿Adivinais que pasó después? Fui al día siguiente al instituto y pasaban todos de mí. Nadie me hablaba, ni él.  No cumplió su promesa ni un día. 
Separé mis ojos de la vista de la niña y me paré en los suyos. Ya no eran tan verdes, estaban más apagados.   Este año ya no estaba en mi instituto...y si lo estaba, no me había molestado en buscarle. En mi clase seguro que no estaba. 
-La próxima vez, podrías ocuparte de tú hermana- le dije seca, brusca. 
-Yo... lo siento- me levanté de golpe con los ojos muy abiertos. 
-¿QUE SIENTES? ¿QUE TÚ HERMANA SE CAÍGA O HABERME DEJADO TIRADA CUANDO TE NECESITABA Y NO DIRIGIRME LA PALABRA EN TODO UN AÑO? ¿QUE SIENTES EH? yo lo único que necesitaba era tu apoyo... -Grité, bajando la voz en la última frase. 
-Delante suya no, por favor- señaló a su hermana con la mirada triste. Si, me daba pena, pero pena de lo enfadada que estaba con él. 
-Eres muy ruín- me dí la vuelta y justo choqué con Liam. 
-¿Estás bien? 
-No...- lágrimas empezaron a asomarse por mis ojos. -vamonos. 
-ESPERA!- gritó Harry- necesito hablar contigo. 
-¿pude yo hablar contigo cuando te necesitaba? no ¿verdad? pues ahora te jodes. Perdiste una amiga de la peor manera. No intentes recuperarla- cogí a Liam de la mano y tiré de él. Nos alejamos dejando allí a Harry solo con su hermana. 
Caminabamos en silencio, tampoco quería hablar. Sin querer me choqué con una chica. 
-Perdona- le dije. 
-Esto... ¿has visto por aquí a un chico de pelo rizado y ojos verdes?- Me preguntó la chica. 
- si... ¿por? 
-Esto...pues soy su novia, pero... tengo que hablar con él... ya me entiendes- si, iba a cortar con él. 
-Ajá, está allí. Dile de parte de Amy, que espero que le duela. - No sé por qué dije eso, pero no me sentí bien conmigo misma. Liam me llevó a casa. 


-------------------------------------------------------------
Hola a todaaaaas! Primero, Lo siento, me está contando mucho escribir zsdfghj Segundo, mañana empiezo las clases, así que subiré menos seguido. Como 3 o 4 capítulos a la semana. Ya veré. Bueno, que espero que os guste. Mañana subiré capítulo en la otra novela ^^

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Capítulo 1: Duerme pequeña.


Estaba feliz, había hecho un nuevo amigo. Supongo que Zayn lo notó al verme esa mañana.

-¿Cómo que estás sonriendo?
-¿acaso está prohibido o algo? – le reproché a Zayn.
-No, pero como siempre traes una cara de amargada que lo flipas, pues es raro- amor fraternal, si señor.
-Yo también te quiero. Por cierto, he hecho un amigo, puedes sentirte orgulloso- él tan solo soltó una carcajada.
-Pues tu amigo te está esperando fuera, me ha dicho que hoy te lleva él.
-¿Eh? ¿Qué? – me asomé a la puerta y le vi esperando. No me vio, mejor. Me vestí rápidamente y cogí la mochila.
-¡Hola Amy! – me saludó al verme. Me dio un abrazo y para mi extremo asombro, un beso en la mejilla.
-Hola Liam! ¿Cómo es que hoy me llevas tú?
-Pues porque me apetecía- reímos.
-Ya ya, tu lo que querías es restregarme que tu puedes conducir y yo no- le dije haciendo un falso puchero y subiendo a su coche a la vez que entraba él. 
-Si, eso también- dijo riendo.
-Ehh!
Le dí un pequeño golpe en el hombro.
-Auu bruta! – dijo tocándose donde le había dado.
-¡si no fue nada! ¡Estás hecho un flojo! – sonreí burlonamente y le saqué la lengua.
-¿yo? ¿Un flojo? JAJAJAJA morirás entre terribles sufrimientos. – empezó a hacerme cosquillas, pero a los pocos segundos paró y arrancó el coche- si seguimos así, llegaremos tarde- me dijo sonriendo.
-Eres malvado- le respondí riendo aún. Soy muy débil ante las cosquillas.

Llegamos en menos de 3 minutos a nuestro infierno. Me preparé para lo que sería un día  extremadamente aburrido. Cuando las clases acabaron, Liam me invitó a comer por ahí.

-Muy caballeroso estás tú- le dije con una mirada sospechosa.
-Es que a las chicas guapas hay que tratarlas bien.
-Menudo mentiroso estás hecho- dije riéndome.
-Tonta

Me pasó el brazo por encima de los hombros. Le conocí ayer y ya parecía como si le conociera de toda la vida, no estaba nerviosa ni tensa, nunca fui de las que se ponen nerviosa con los chicos. Al final acabamos yendo a un McDonald’s. VIVA. Supongo que con todo el dinero que se gana aquí, es lo más lujoso que podía darme.

-Siento no llevarte a un sitio mejor, pero ya sabes, si no trabajas, no te pagan- reímos.
-No te preocupes, ni que fuera una cita o algo así- reímos ante esa idea, la cual descartamos al segundo los dos.

Cuando acabamos de comer, fuimos a dar un paseo y aprovechamos para hablar sobre nosotros. Acabamos conociéndonos casi a la perfección, pero había un tema que ninguno de lo 2 tocaba. Nuestros padres. Ya eran casi las 7. No era tarde, pero en Londres oscurece pronto. Nos pusimos de acuerdo en volver a casa y así lo hicimos. Me bajé de su coche e igual hizo él. Le dí el ya rutinario abrazo de despedida.

-Oye, ¿quieres pasar? Mi hermano no está en casa.
-Claro, entremos- dijo, sosteniéndome la puerta que anteriormente había abierto.
-ZAAAAAAAAAAAAAYN- grité para asegurarme que no estaba. – vale, no está- reímos.

Lo primero que Liam hizo fue tumbarse en mi sofá. Menudo vago. Después dio palmaditas en él para que me tumbara a su lado. Yo enarqué una ceja mirándole sospechosamente.

-Oh vamos, no te haré nada. A menos que quieras tumbarte en el suelo, ya que es tu casa y estás en tus libres derechos.
-Tentadora oferta la del suelo, pero está demasiado duro y frío, así que me tumbaré contigo. Dicho y hecho. Allí estábamos los 2, tumbados en el sofá de mi casa, mirándonos sin decir nada. Yo hundí la cabeza en su pecho y respiré profundamente su olor a colonia. Me gustaba esa sensación. Cerré los ojos y a los pocos minutos, me quedé dormida.
Noté como alguien o algo me elevaba, subíamos escaleras. No abrí los ojos, estaba demasiado cansada. Me volvieron a dejar en algo blandito. Sentí contacto en mi frente.
-Duerme pequeña- escuché un susurro, pero no distinguí bien la voz. Volví a caer en un profundo sueño.

Al despertarme, estaba de buen humor, no sé por qué. Quizás era porque era sábado. Quizás hoy me esperaba algo grande. No, nunca pasa nada en esta ciudad, es poco interesante…y si pasa algo, es malo.
Desayuné 2 enormes tostadas con nutella. Ñam, me encantaban. Después de engullirlas, fui a darme un baño. Me vestí.



Me asomé por la ventana de mi habitación, que estaba en un lateral de la casa. Descubrí que desde ella se ve directamente la habitación de Liam. Parece que él tambén se dio cuenta, porque noté como me saludaba. Le correspondí el saludo con un sonrisa. Abrí la ventana y me apoyé en el marco. Él me imitó.

-Buenos días dormilona- me devolvió la sonrisa.
-Hum, siento haberme quedado dormida sobre ti ayer, estaba molida.
-No te preocupes, te llevé a tu habitación y me fui. – un escalofrio recorrió mi cuerpo al pensar que fue él quien me besó la frente.

Oh venga Amy, ¿ahora te vas a ruborizar por un simple besito en la frente? No pasó nada cuando te lo dio en la mejilla, no tienes que pensar mal ahora. ¿no?

-Pues muchas gracias- Las ventanas estaban realmente cerca, casi estaban unidas. No nos costaba hablar para nada, era como hablar  uno en frente de otro. – ESPERA! Esta mañana estaba en pijama ¿me cambiaste tu?
 -Bueno, pensé que no sería muy cómo que durmieras con vaqueros, aún así, le dejé una nota a tu hermano, te cambiaría él.
-Aaaah, menos mal - reímos. - Oye, es sábado, normalmente no hago nada, pero hoy tengo ganas de ir a dar una vuelta ¿te apuntas?
-Claro! ¿a qué hora? 
-En cuanto desayune- reí. 
-Esta bien, toca al timbre ¿vale?- asentí como una niña buena y bajé las escaleras. Salí a la calle y toqué el timbre de la casa de Liam. 

Me abrió y se me quedó mirando. 

-Una de dos. O comes super rápido, o ya habías desayunado. Creo que me decanto por la segunda- yo reí.- Pues ahora te esperas, que tengo que desayunar yo.
-¿y me vas a dejar en la calle? 
-No mujer, pasa pasa- le seguí 
-Ala, me gusta tu casa. - solté una carcajada, su casa era exactamente igual que la mia.
-Que graciosilla
-Lo sé- me dió una torta en el hombro. Yo, como siempre, dramaticé la situación y me tiré al suelo. -un poco más y me partes el brazo, cacho bestia! 
-Eres una exagerada- dijo riendo.
-Ya- me levanté del suelo y le seguí hacia su cocina. 

Vi como sacaba 2 rebanadas de pan y un bote de nutella. Empece a reirme como una loca. Me miró interrogante. 

-Creo que tenemos algo en común jajajajaja- me paré de reir un segundo, y volví a reir de nuevo- yo he desayunado lo mismo- Él sonrió y negó con la cabeza. 
-Oh dios, eres un caso- ¿what? ¿había hecho una conspiración con mi hermano? él me dijo lo mismo -.-
Tardó nada en comerselas y se giró hacía mí. Tenía los labios llenos de nutella. Yo reí. 

-¿Te ries? ven aqui. - empezó a perseguirme por toda la casa hasta que me atrapó. Me plantó los labios en mi mejilla dejandome una marca de chocolate. Me miré a un espejo y sonreí. Liam estaba detrás de mi riendo. Me dí media vuelta y me quedé mirandole. Le abracé y le restregué la cara por su camiseta. 
-Ala, ya estoy limpia.
-Pues ahora me tengo que cambiar la camiseta- bufó. 

Fue andando camino a la escalera. Después de 10 minutos bajó sin camiseta y con 2 perchas en la mano. 
Me quedé embobada mirandole, estaba definido. 

-¿Cual te gusta más?- dijo mostrandome las 2 camisetas. 
-Eeeeeh, la de la derecha- dije al azar. aparté la mirada y miré al suelo. oh dios amy, ¿que te está pasando? 




-----------------------------------
Hola cielos >.< Lo escribí rápido porque a cierta persona se le acababa la batería, no quiero dar nombres (Alicia) XDDDD ejem ejem, espero que os guste JAJAJAJA

martes, 4 de septiembre de 2012

Introducción.

-¡Aaaag, no aguanto más este calor, es horrible! - Normalmente en Londres hace frío, pero hoy tenía un tremendo calor encima. 
-Normal. ¿Qué esperabas? ¿que después de esta persecución ibas a seguir tan fresca?- Zayn sonrió victoriosamente, como si la frase que acababa de pronunciar hubiera sido una magnifica contestación...cosa que no era...
-Oh, Zayn, eres odioso - negué con la cabeza mientras reía - venga, ahora devuelveme mi diario. 
-JAMÁS! - Hizo amago de abrirlo, pero yo me lancé contra él y lo que hace 5 minutos sucedió, volvió a empezar. 
Ahí estaba yo, corriendo detrás suya para que me devolviera mi diario. Demonios, ¿cuando se me ocurrió a mi la idea de tener uno? Tampoco ponía nada interesante, excepto insultos hacia las arpías egocéntricas de mi clase. 
-Oh, hermanito, venga, no encontrarás nada ahí dentro...- otro de mis intentos nulos, que esta vez funcionó.
-Vale- me repondió parando y entregandome el pequeño cuaderno azul, en el que en el centro ponía: Diario, con grandes letras blancas, y ' no lo toques, puede explotar' escrito en rotulador por mí. 
-¿Así? ¿sin más? juro que nunca te entenderé- le reproché, arrancandole el diario de sus manos. 
-Deja esas estúpideces de escribir ahí y sal con tus amigas a emborracharte o algo. 
-Primero, soy menor, tengo 17 años, no puedo beber...-antes de que pudiera seguir, Zayn me interrumpió.
-Oh venga Amy, todas las chicas de tu edad han bebido alguna vez! incluso yo, cuando tenía tu edad, también bebía. 
-¡Por que tú eras el popular del instituto!¡tú tenías amigos con los que quedar! No hables como si fuera hace mucho tiempo, porque tan solo tienes 2 años más.

 Me irritaba hablar con mi hermano de la vida social que no tenía. No es por nada, es que ninguna de esas niñatas superficiales me caía bien. No las aguantaba. 

-Oh, venga, habrá alguien en todo el instituto que te caía bien, o con la que trates. No puede ser que todos te caigan mal.
-Tú no los conoces, son odiosos! 
-¿cómo yo o más?- me dijo, riendo.
-Peores, y eso ya es decir- dije, riendo yo también. 
-Dios, eres un caso. Anda vamos, que te toca otro día de infierno. 

Bufé. La triste realidad. Fui a mi habitación y me vestí, ya que estaba en pijama. Me puse un jersey de manga larga, aún estábamos en invierno. Unos vaqueros largos y mis vans. Cogí la mochila dispuesta a ir al instituto, aunque con la persecución de Zayn, lo único que quería era tirarme de nuevo a mi cama. En eso si que nos parecíamos. 

Me dejó en la puerta y se fue. Yo caminé lentamente hacia mi clase. Era mi último año de estudios. Todos tenían allí los 18 años, yo era de las pocas que aún tenía 17. Es lo que tiene nacer en diciembre, supongo. Entré a mi aula y me senté en mi asiento. Segunda fila pegada a la ventana. Entró la profesora de matemáticas. 

-Oh mundo cruel, ¿qué te he hecho yo para merecer esto? - murmuré por lo bajo. No tardé en escuchar unas risillas a mi lado. Me giré y vi una cara que nunca antes había visto. -¿De qué te ries? - me puse a la defensiva, es lo que suelo hacer cuando se rien de mi y eso...
-Esto..perdona, es que me hizo gracia. No sé, podía haberte escuchado ¿no crees? - me dijo, sonriendo. Parecía majo. MILAGRO. La primera persona 'maja' que conozco allí dentro. 
-¿Esa? está mas empanada que mi abuela pepa durmiendo- dije, aunque creo que me pasé con el volumen, porque la profesora se giró hacia mi. 
-Perdone señorita Brooks, ¿decía algo? - me retó con su voz chillona y desesperante.
-¿yo? por nada del mundo interrumpiría su interesantísima clase. No sé como puede pensar eso de mí- me hice la indignada y miré al chicoo, que reía intentando ocultar su rostro.
Después de la eterna hora, por fin acabó la clase. 
-Debo admitir que no ha estado mal. ¿sueles vacilarle así a todos los profesores? - me preguntó. 
-mmm no, solo a esta, es que me cae mal.- me quedé pensando. 
-¿En qué piensas?
-En que aún no sé tu nombre, y llevamos una hora juntos en la misma clase... - respondí.
-Ah, es verdad! Soy Liam, Liam Payne, encantado- dijo tendiéndome la mano. 
-Amy brooks a su disposición- dije devolviendole el apretón de manos. 

Nos pasamos la mañana charlando en las clases, cosa que yo no solía hacer. Nos llamaron la atención un par de veces, pero no nos dieron mucha importancia. Me dijo que acababa de llegar a Londres. Venía de un pueblo llamado Wolverhampton. Era realmente simpático. Cuando acabaron las clases, nos dirijimos juntos a la puerta. Hoy me tocaba ir andando a casa, ya que Zayn tenía que ir a unos asuntos de no se qué.

-¿Te acompaño a casa? - me preguntó Liam.
-Pero si no sabes donde vivo, puedo estar a 2 horas de mi casa, o de la tuya. 
-Da igual, así averiguo donde vives- yo reí, que chico.
-Vale, está bien. 

Él sonrió y empezamos a caminar. después de 10 minutos andando sin parar de hablar, fui yo la que me atreví a preguntar.

-Oye, ¿y como es que te has mudado aqui?
-Bueno...pues... Vine a vivir con mis tios- hizo una sonrisa forzada que se esfumó. 
-Oh, vaya ¿y eso? - a veces puedo ser muy cabezota.
-Mis...Mis padres tuvieron un accidente y bueno, murieron. Ellos son los más indicados para acogerme...- tomó aire. 
-Oh vaya, cuanto lo siento. Debes sentirte fatal, te entiendo. 
-No, no me entiendes, es imposible saber lo que es algo así. 
-No, si que lo sé, a mi me pasó más o menos lo mismo. Mientras mi hermano y yo estábamos en clases, entraron en mi casa y alguien asesinó a mis padres... el mismo día que mi hermano cumplía 18 años. Fue hace un año y aún lo siento. Pero no dudó en pedir mi custodia, algo que me hace sentir infinita gratitud hacia él- paré de andar y le miré a los ojos- te digo que te entiendo. 

Por primera vez me fije en su físico. Vale, era realmente guapo y no estaba nada mal. 

-Vaya, lo siento...yo.... lo siento- volvió a decir. 
-Bah, no te preocupes, no lo sabías.- le sonreí. - Bueno, esa es mi calle, yo me despido ya. 
-No te despidas tan rápido, esa también es mi calle. 
-¿what? ¿desde cuando lo sabes?- él rió.
-Te vi salir esta mañana con tu hermano.
-Malvado- dije llegando a la puerta de mi casa. - ¿entonces tu eres el nuevo vecino del que tanto me ha avisado Zayn?
-Supongo, ¿hay más vecinos nuevos?
-no..
-Pues entonces si soy yo- reímos. -Bueno...esto... adiós- me dijo girandose ¿nervioso? ¿viene todo el camino hablando sin parara y va y se pone nervioso al despedirse? dios santo.. 
-Oye, ¿ni un abrazo o 2 besos? ¿que clase de caballero estás hecho?- esté se giró divertido. 
-Oh, perdone señorita, que no sabía que necesitara tanto de mis servicios- dijo riendo como un tonto. 
-JA-JA pues ala, ya no quiero tu abrazo. 
-¿segura?
-no, ven aqui- le dije cogiéndole y abrazandole. - hasta mañana entonces. 
-Claro, adiós. - dijo llendose a su casa. Entré rápido en casa. Si, por fin Amy Brooks había hecho un amigo.